
Así, de manera escatológica defino lo que he descubierto.
He encontrado el encaje o encuadramiento lingüístico a toda una serie de sentimientos.
Hace un rato me descubierto la palabra que define el estado en el que me encuentro desde hace bastante tiempo:
a-s-q-u-e-a-d-a, as-que-a-da, asqueada, ASQUEADA, ASQUEADA, ASQUEADA.
a-s-q-u-e-a-d-a, as-que-a-da, asqueada, ASQUEADA, ASQUEADA, ASQUEADA.
Estoy hasta el mismísimo moño de todo, de lo que ocurre y de lo que no ocurre.
Estoy hasta arriba por el exceso y el defecto.
Estoy enfadada.
Estoy harta.
Es como un estar pululando, mirando el suelo desde una alta distancia y verlo nebuloso. Un dar bandazos de acá para allá y no llevar nada en claro.
Estoy harta.
Duele.
Estoy asqueada.
Ya ni tengo ganas de sacar afuera nada de lo que hay dentro.
Debo conseguir ya el caparazón irrompible.
No puedo más.
2 comentarios:
ESTOY DE ACUERDO.LO Q EXPRESAS LO CONOZCO BIEN PORUQE YO SINETO LO MISMO.
PERO HAY QUE MANTENER LA ESPERANZA DE UN CAMBIO A MEJOR.
NO HAY MAL QUE CINE AÑOS DURE.
ANIMO!!
Ánimo también para tí.
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